Educación para la no
violencia
Introducción.
Generalmente cuando hablamos
de violencia no se puede dejar de relacionarla con el maltrato a los niños,
niñas, adolescentes y en general a las personas, cualquiera sea su edad,
estatus o estrato social. La violencia para la mayoría está asociada
directamente con castigos de orden físico, sin embargo existen varios tipos de
maltrato, que pueden diferenciarse perfectamente al momento de
conceptualizarse, que aparecen y afectan de manera permanente y combinada entre
el maltrato físico, el abuso sexual, social y otros tipos de maltrato, que
provocan secuelas psicológicas o emocionales en quienes los soportan.
Sin embargo, el concepto de
violencia es mucho más abarcadora; también es abordada desde la geopolítica y
desde la geo-economía, donde las sociedades que monopolizan los capitales
intervienen mediante concepciones y modelos económicos como la globalización,
el neoliberalismo, que irrumpen con fuerza, violentando las fronteras
arancelarias, arrasando las culturas, terminando hasta con la soberanía y la
identidad de los pueblos.
El informe mundial sobre violencia y salud elaborado
por la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las peleas y la
intimidación son las formas más comunes de violencia entre los jóvenes. El
maltrato, el abandono, las adicciones, los abusos sexuales o los problemas
económicos también suelen ser el caldo de cultivo habitual de las conductas
agresivas o la delincuencia.
Desarrollo.
De ambientes conflictivos
No obstante, en los últimos años las páginas de sucesos se han visto salpicadas por relatos cuyos protagonistas son "jóvenes que han crecido en ambientes aparentemente buenos y poco conflictivos, pero que desarrollan patrones de gran violencia", explica Cobo.
Esto ha hecho que la atención de los especialistas deje de centrarse únicamente en el estudio del niño víctima de la violencia y pase a interesarse en el fenómeno del niño como agresor. Para abordar este tema, el psiquiatra ha elaborado el ‘Manifiesto de proposiciones por un movimiento contra la violencia’, en el que analiza los factores a tener en cuenta para prevenir y combatir los comportamientos agresivos.
Daño sin razón
La violencia, según explica, es "la maldad que busca hacer daño sin razón aparente, y todavía no hemos encontrado las claves que expliquen este comportamiento. De ahí que sea necesario investigar las causas del mal y analizar lo que pasa por las mentes de estos niños".
El estudio del origen de la violencia ha propiciado un importante debate en el que los factores genéticos se enfrentan a los ambientales. Según un estudio publicado en la revista científica ‘Science’, una variación genética podría ser la clave del desarrollo de comportamientos antisociales y agresivos. "Los niños que habían sido maltratados durante la infancia y que además contaban con esa variación genética eran más propensos a ejercer la violencia y cometer delitos criminales que los que únicamente habían sufrido malos tratos o sólo contaban con el gen defectuoso", explica el especialista.
No obstante, en los últimos años las páginas de sucesos se han visto salpicadas por relatos cuyos protagonistas son "jóvenes que han crecido en ambientes aparentemente buenos y poco conflictivos, pero que desarrollan patrones de gran violencia", explica Cobo.
Esto ha hecho que la atención de los especialistas deje de centrarse únicamente en el estudio del niño víctima de la violencia y pase a interesarse en el fenómeno del niño como agresor. Para abordar este tema, el psiquiatra ha elaborado el ‘Manifiesto de proposiciones por un movimiento contra la violencia’, en el que analiza los factores a tener en cuenta para prevenir y combatir los comportamientos agresivos.
Daño sin razón
La violencia, según explica, es "la maldad que busca hacer daño sin razón aparente, y todavía no hemos encontrado las claves que expliquen este comportamiento. De ahí que sea necesario investigar las causas del mal y analizar lo que pasa por las mentes de estos niños".
El estudio del origen de la violencia ha propiciado un importante debate en el que los factores genéticos se enfrentan a los ambientales. Según un estudio publicado en la revista científica ‘Science’, una variación genética podría ser la clave del desarrollo de comportamientos antisociales y agresivos. "Los niños que habían sido maltratados durante la infancia y que además contaban con esa variación genética eran más propensos a ejercer la violencia y cometer delitos criminales que los que únicamente habían sufrido malos tratos o sólo contaban con el gen defectuoso", explica el especialista.
Aprender a convivir
significa inculcarles a los alumnos y alumnas
una serie valores, de forma que asimilen el valor de la cooperación, la
convivencia y la tolerancia como pilares de sus tendencias de comportamiento en
sociedad.
Debemos tener claro, que la
formación en actitudes y valores está en todo a la altura de cualquier otro
contenido y que por su carácter de transversalidad, es susceptible de ser
trabajada de forma sistemática desde cualquier área de conocimiento, nivel y
etapa educativa.
Desde esta perspectiva el
manual se presenta para evitar las conductas de violencia que se originan en el
aula, para ello, a lo largo del libro, se van a presentar una serie de técnicas
y varios tratamientos para controlar la violencia.
Factores
familiares que se deben evitar.
Ambiente conflictivo.
Agresividad muy presente.
Escenas de violencia
frecuentes.
Forma no dialogante de resolver conflictos.
Indefensión aprendida.
Hábitos provocadores y chulescos (matonismo
aprendido).
Maltrato familiar
Calderas de producción de odio
Componentes
de la Educación para la paz
• Comprensión Internacional
• Desarme
Derechos Humanos
Interculturalidad
Desarrollo
Tolerancia
Solidaridad
Democracia
Ciudadanía
Afectos, sentimientos y emociones
Igualdad de hombres y mujeres
Ecología
CULTURA DE PAZ...
Crear fuertes lazos afectivos
Empatía y sensibilidad.
Adaptación y flexibilidad
para establecer pactos y alianzas.
Diálogo y comunicación, tiempo...
Sentido común, ternura, amor y firmeza,
diálogo, confianza mutua...
Debemos tener muy presente
La coherencia (evitar contradicciones entre lo
que decimos y lo que hacemos)
Normas y límites claros.
Afecto y cariño.
Proximidad y distancia.
Hábitos
Reflexión
Optimismo
Comunicación
Libros recomendados:
Educar en la NO VIOLENCIA.
Libro Martes 1ro de abril de
2008
Bibliografía
recomendada:
Díaz Aguado, M.ª.: Escuela y
tolerancia. Pirámide (1996)
Olweus, D.: Conductas de acoso y amenaza entre
escolares. Morata (1998)
Ortega Ruiz, R.: La convivencia escolar: qué
es y cómo abordarla. Junta de Andalucía (1998) Oliveira, M.: La educación
sentimental. Icaria (1998)
Iglesias, C.: Educar para a
Paz desde o conflicto. Toxosoutos, Noia (1999)
Ortega Ruiz, R.: Educar la
convivencia para prevenir la violencia. Machado Libros (2000)
Conclusión.
Con
esto podemos concluir que la violencia se puede evitar usando la buena educación
y así obtener una mejor convivencia sin agresiones físicas o verbales.

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